viernes, 27 de febrero de 2009

COLUMNA 39

COLUMNA
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Hoy me publican en "El Mundo Hoy en Cantabria" esta columna que trata sobre las vacas del Cow Parade.
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Vacas
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Llenaron las calles de Madrid de vacas; vacas de fibra de vidrio que sirvieron como lienzos tridimensionales a artistas reconocidos y ciudadanos anónimos. Las hay de todo tipo: con las vísceras dibujadas por afuera, pintadas con diferentes texturas animales, fabricadas con briks, forradas con partituras de la canción de la vaca lechera... Creo que lo llaman Cow Parade y que recorre todo el planeta.
Pero claro, durante el tiempo que han estado expuestas por las principales calles de la capital se han ido multiplicando los actos vandálicos de los que los medios de comunicación no tardaron en hacerse eco con titulares como: “Vandalismo contra las vacas del Cow Parade“. En algunos casos las obras aparecieron grafiteadas, a otras las mutilaron e incluso se dio algún sorprendente caso de robo. También hubo una muestra similar en Bilbao donde sufrieron vejaciones similares y se cuenta que más de una acabó en la Ría (aunque eso son sólo rumores)
Todo eso avivó el debate de si en España somos menos cívicos que en otros países ya que en muchas ciudades del extranjero como Bruselas a nadie le dio por agredirlas. Lo cierto es que estas vacas se han expuesto en decenas de urbes y han tenido problemas con el gamberrismo en muchas de ellas.
No sé qué instituciones u organismos están detrás de este proyecto pero me da a mí que más que de arte se trata de un estudio sociológico secreto e itinerante sobre el nivel de salvajismo de cada ciudad y el grado de urbanidad de sus ciudadanos.
Por el Norte recibimos esos hechos con irritación hinduista. Para los cántabros toda vaca -incluso la de cartón piedra- es ya inconscientemente un fetiche cultural de nuestro tiempo y de nuestra región. Me quedo con la curiosidad de qué habría ocurrido si las hubieran colocado en Santander o Torrelavega.
Por otro lado sorprende la indignación de muchos ciudadanos ante estos destrozos, así como el hecho de que algunos medios calificaran esos actos de “terrorismo callejero” cuando en nuestro país a día de hoy, públicamente, se arponea, desgarra y tortura con total impunidad a toros vivos y aquí no pasa nada.
Ustedes verán pero yo me quedo con las vacas vivas, pausadas pero vivas, de mi tierra. De la vaca de fibra de vidrio obtengo una fascinación esterilizada, un encandilamiento sin olor. De la vaca viva obtengo una plenitud campestre y ancestral que arrastra los perfumes de todas las civilizaciones.

jueves, 19 de febrero de 2009

SERIE: EL CORRECTOR DE WORD 8

EL CORRECTOR DE WORD 8
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Si escribes en Word la palabra exnovia, te la cambia por ennovia. ¿Persistencia de la memoria emocional?

miércoles, 18 de febrero de 2009

COLUMNA 38

COLUMNA
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Hoy me publican en "El Mundo Hoy en Cantabria" esta columna que trata sobre la Astronomía.
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Astronomía
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En 2007 la ONU proclamó al 2009 -por ser el 400 aniversario del primer uso de un telescopio astronómico por Galileo- como el Año Internacional de la Astronomía. Así que nos esperan meses llenos de charlas, actividades y sobre todo: salidas observacionales organizadas.
Cada vez con mayor frecuencia acudo con mi telescopio a lugares elevados para pasearme por este Universo tan delgado y como en expansión -según nos dicen- pero que yo siento abalanzarse sobre mí hasta envolverme. Aunque no entienda las fórmulas que tratan de explicarlo la astronomía me devuelve al menos aquel arrebato iniciático de las palabras con que aprendimos a leer en el colegio. Observo los astros uno a uno, como si fueran letras de un extraño alfabeto; todos son portadores de una inexplicable dignidad, de no se sabe qué forma de vida hipotética y delicada. Y ese es mi exilio voluntario y celeste al que me entrego para escrutar el huracán lento y dócil de las galaxias, para leer en ellas lo ilegible.
Lo que pasa es que en vez de acudir a la astronomía de la mano de Giordano Bruno acudimos de la mano de Iker Jiménez, que es un petimetre de los mass media. Los astrólogos y adivinos de la tele están cargándose la poca curiosidad sideral que nos quedaba. Espero que no aprovechen el 2009 para vendernos toda su astrología barata y embustera; los horóscopos engañan porque uno es todas las estrellas a la vez. De modo que intento desaprender la astronomía que me enseñaron al igual que desaprendí el modelo atómico erróneo que me embutieron en el colegio. Añoro, sí, una inocencia astronómica, una ingenuidad cósmica.
Por eso me dan pena los astros, tan maltratados por científicos y cartománticos: algunos nombres como HIP87937 los deshumanizan; otros como Halley los historifican y otros como Saturno los divinizan (que es otra forma más de marginar) Yo los rebautizo cada noche; los hablo y los otorgo un significado personal. Cada cual debería construir sus propias constelaciones y poetizar el cielo que ve. En mis ojos emergen en cada observación astrologías y mitologías nuevas, sobre ellos se derraman la sangre caliente de las supernovas, la saliva resbaladiza de los cometas y las lentísimas fornicaciones de los agujeros negros.
Sí, mis ojos le hacen carne al Universo. Y cada estrella me entrega su lento brillo disciplinado. ¿En donde lo aprendieron? ¿Adónde van? ¿Se sienten tan llenas de vida como yo?

lunes, 9 de febrero de 2009

SERIE: EL CORRECTOR DE WORD

EL CORRECTOR DE WORD 7
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Si escribes en Word la palabra inexplorable, te la cambia por inexplotable. ¿Por qué?

sábado, 7 de febrero de 2009

COLUMNA 37

COLUMNA
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Hoy sábado me publican en "El Mundo-Hoy en Cantabria" esta columna dedicada a la exposición "Tus palabras se enredan en mi pelo naranja" de Yolanda Novoa que acoge actualmente el Centro de Eduación de Personas Adultas donde trabajo. Os recomiendo que acudáis a este lugar y que os adentréis en su mundo orgánico y matérico. Más información de su obra y su trayectoria en: http://yolandanovoa.com/
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Yolanda Novoa
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Tengo la suerte de trabajar en un centro educativo en el que se organizan periódicamente exposiciones de arte. Se trata del Centro de Educación de Adultos de Santander y actualmente sus pasillos acogen una exposición de la artista Yolanda Novoa bajo el insinuante titulo: “Tus palabras se enredan en mi pelo naranja” ¿Por qué las palabras se enredan en su pelo? ¿Y por qué naranja? La respuesta es lo de menos; lo importante es que la obra nos suscite constantemente preguntas.
La verdad que entre clases y reuniones de departamento, entre guardias y sesiones de evaluación es un lujo poder adentrarse en un cuadro que día a día te va absorbiendo y te pide que bucees en su interior. Eso ayuda a alejarse del estrés del trabajo diario. La obra de Yolanda es ideal para eso: para dejarse llevar hacia lugares insospechados.
Son obras abstractas y matéricas que combinan diferentes técnicas como el collage, el dibujo o la instalación para lo cual emplea materiales diversos con los que nos evoca vestidos, escamas, semillas… Y lo hace jugando con sus formas, con la viveza de colores o con la textura y volumen de los materiales. La vida expositiva de la obra, por lo tanto, cobra especial protagonismo. También se exponen poemas de las autoras cántabras Charo Gorostegui, Araceli González y Marisa Campo que lejos de explicar los cuadros establecen un sugerente diálogo que guarda relación con lo que evocan.
En esta exposición se aúnan abstracción geométrica y expresionismo abstracto de forma magistral. Vemos formas geométricas que bailan entre sí y que parecen huir de lo geométrico para afirmarse como naturaleza azarosa pero a la vez se intuye en esos trazos y colores orgánicos un afán organizativo que parece querer reclamar su geometría más recóndita y minimalista, recordándonos que en todo siempre subyace una profunda estructura geométrica que armoniza y ordena. Por otro lado llama la atención el cómo esa abstracción juega a ratos a ser figurativa porque emanan figuras reconocibles: pétalos, frutas o alas de mariposa distintas siempre unas de otras. El resultado es sublime: las obras parecen tener vida propia. Y en ellas advertimos cuánto de sutil hay en la Naturaleza.
Me gusta pensar que mientras unos se dedican hacer misiles y tanques otros se dedican a dignificar la delicada materia de la que estamos hechos. Aquel que acuda al Centro de Adultos podrá disfrutar de lo segundo.